El
yacimiento de Ribesalbes está situado en la cuenca miocénica de
Ribesalbes-Alcora, enclavada en la Cordillera Ibérica (este de
España) y asentado sobre unos sedimentos mesozoicos. Diversos autores
han dividido este yacimiento en cinco unidades principales, una de
estas divisiones está formada por una sucesión de más de 100 metros
de espesor de dolomías fétidas y laminadas, intercaladas por algunos
niveles margosos y de areniscas oscuras.
En estos niveles dolomíticos se encuentran
los restos fósiles de plantas, artrópodos, moluscos y vertebrados,
correspondiendo a los depósitos de sedimentos más profundos del lago.
Se ha datado en el Mioceno inferior y es,
hasta la fecha, el único yacimiento de la Comunidad Valenciana que
corresponde a las raros yacimientos de tipo Konservat-Lagertätte, que
se caracterizan por los tipos de fósiles que contienen y por su
excepcional conservación. Este tipo de yacimientos son muy escasos
incluso a nivel mundial y en los últimos años se vienen realizando
multitud de estudios sobre los mismos.
A partir de 1990, Peñalver Mollá (experto
paleontólogo) comienza a
realizar una serie de exhaustivos estudios sobre la paleontología del
Yacimiento de Ribesalbes, dando a conocer tres nuevas especies de
insectos: Pronothochrysa vivesi, Oligaesaha saurai y Sympecma
Ribesalbesensis.