El lago de Ribesalbes se asentaba sobre unos terrenos de
calizas correspondientes a sedimentos marinos del Periodo Cretácico.
El lago presentaba una elevada carga de carbonatos disueltos que
precipitaban, confiriendo determinadas condiciones al lago. Las
diferencias de concentración de carbonatos en el agua, unido a la
diferencia de densidades de ésta y su estanqueidad, establecían masas
de agua estratificada separadas por las denominadas quimioclinas.
También es determinante para la estratificación del agua la
temperatura de las masas de diferente densidad separadas por las
termoclinas.
En el fondo de
éste
lago
(según Agustí et al.,
1988, parece ser que era bastante profundo), existía una masa de agua
aislada con respecto a la masa de agua superior. Esta masa aislada,
denominada monimolimnion, se mantenía gracias a la ausencia de
corrientes y a las clinas que evitaban que se mezclara con la masa de
agua superior.
Al monimolimnion no llagaba la luz ni el oxigeno
de las capas superiores, en este ambiente la materia orgánica que se
depositaba en el fondo no se podía oxidar, por este motivo se
producía el paso de sulfato a ácido sulfídrico debido a las bacterias
reductoras del azufre.
La falta de oxígeno es lo que determina la ausencia de
fauna bentónica, y gracias a esto se evitaba la bioturbación,
permitiendo que los sedimentos se acumularan en finas láminas
conservando la fauna y flora fósil.
Se ha determinado que el yacimiento de “La Rinconada”corresponde a las facies centrales del lago, a esta conclusión se
llega al observar los estratos del yacimiento que presentan un
sedimento fino, posiblemente limo dolomítico, alcanzando la parte
central del lago en suspensión y depositándose por decantación. Los
movimientos del agua en la superficie distribuían las partículas de
limo según su tamaño, arrojando las partículas mayores hacia las
orillas y las más finas hacia el centro del lago.
Esquema del Layetteville Green lake de Nueva York, ejemplo típico de
lago meromíctico con monimolimnion, con características análogas al
lago de Ribesalbes. (De Anadón, 1989)